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viernes, 18 de marzo de 2011

Comeflores y ecohólicos

También podría haber titulado este post "A setas o a rolex". Vale; que la primera de las dos noticias está fechada en 2007. Hay muchas en el mismo sentido y más recientes.


En realidad me alegro infinitamente de que la señora Merkel cambie su firme convicción nuclear de ayer (con el riesgo incluso de contravenir la propia norma que se dio Alemania para acabar en 2022 con el uso de la energía nuclear) para irse del lado de los escépticos; puede que, incluso, de los antinucleares (a los que, haciendo gala de su rubia simpatía, una simpática simpatizante tan pronuclear como ultralibeggal llamaba progres comeflores y ecohólicos en un foro en el que yo participaba). No sé si este cambio de principios de la premier alemana en el importante capítulo energético se debe a haber escarmentado en cabeza japonesa o al terror que le pueda producir una derrota electoral, que la están peinando en tierras germánicas... Setas o rólex, bienvenida sea al jardín, señora Merkel.

Y hablando de setas o rolex y de la parte de acá de la galaxia, hemos de recordar la reciente decisión del PSOE de votar junto con CiU, PNV y PP la eliminación de una enmienda a la Ley de Economía Sostenible que limitaba a 4o los años de vida de las centrales nucleares; el lado oscuro de la fuerza, que tira mucho porque Dark Vader esnifa plutonio y tal. También, y jugando a valgo lo mismo para un roto que para un descosido, parece que el inefable Pons y los de su partido en masa se han pasado del lado de los progres comeflores... ¿O, acaso continúan fieles a sus atómicos principios y esta es una estrategia de lobbys disfrazadis de corderis?

Ahora, en serio: ¡qué miedo!
Me queda la esperanza de que, al menos, hechos como estos sirvan para la investigación en tecnologías que permitan optimizar la eficiencia energética de las renovables. Que no haya un tejado sin su instalación solar, que ya estamos tardando.


Ampliación de las 11:34


Veo en Escolar.net, en un comentario, un enlace de alguien que se ha preocupado por la central de Garoña (abierta en 1971) concretamente se pregunta por qué razón no aparecen las gráficas de los estados operativos de esta central. Garoña, ya saben, ese tipo de centrales nucleares consideradas tan peligrosas como la de Fukushima.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Aurora boreal

Leí durante mis vacaciones del pasado agosto la novela de este título de Åsa Larsson de la que me han impresionado muchas cosas: el talento de la autora en la administración de los datos en su relato, la originalidad, la economía y eficacia de su lenguaje, la intensa capacidad evocadora de sus imágenes y algunos de los personajes: la fuerza y astucia de la abogada Rebecka Martinsson, su protagonista, la interesante actitud vital de Anna Maria Mella, amante esposa y madre embarazadísima e inspectora de policía un poco al modo de la protagonista de Fargo y, casi como contrapunto a ambas, el interesado (y perverso) desvalimiento de Sanna Strangard… Pero también, y no en menor medida, me ha cautivado el paisaje helado de Kiruna que describe la autora; más aún, puede, por el simple contraste con este candente ferragosto padecido. Saber que en el Círculo Polar Ártico sus habitantes agolpan la nieve caída contra los muros exteriores de las casas porque esto hace de aislante y protege el interior de los embates del viento helado, del disfrute de las gentes por el uso del trineo, oír hablar de la hora del lobo, de las bellas auroras boreales en esas noches sin día, de las capas de alfombras de trapos superpuestas en los suelos de las viviendas para protegerse del frío… En fín: mi deseo de conocer el lugar se ha incrementado.

Por cierto, y esto ya no es ninguna novela, que desde una zona de latitud parecida al escenario sueco de la novela, la región polar de Noruega, hemos visto en las noticias de la tele, ya en septiembre, al secretario general de la ONU, Ban-Ki Moon, pedir a las naciones compromiso frente al problema del calientamiento global y del deshielo del Polo Norte (you know now, míster bigote?) que, según las desfavorables previsiones podría acontecer en dos décadas. Se deshielan los polos, sube el nivel del mar... Ufff. Yo, que separo la basura desde hace un montón de años y creo no ser consumidora compulsiva, usuaria convencida del transporte público, sin coche por conciencia ecológica… yo que tras calcular mi huella ecológica veo con disgusto que según mi patrón de usos necesitaría más de dos planetas como éste para dar cobertura a mis costumbres nada sostenibles…