viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Periodismo?

Ayer, 17 de septiembre de 2009 sobre las 3 de la tarde, escuchaba un espacio deportivo por la radio. No soy especialmente aficionada a los espacios deportivos... pero sí a la radio y, a esa hora, es lo que hay. El locutor del popularísimo espacio del que voy a hablar (de la SER) preguntaba al enviado especial a Polonia, (país en el que se están celebrando las competiciones por el campeonato europeo de baloncesto) por unas supuestas declaraciones de un jugador francés al diario L'Equipe en las que se decía algo así como que "la selección española de baloncesto se había hecho caquita en los calzoncillos por temor al encuentro con la selección francesa". Preguntaron a propósito de las mismas declaraciones, también, al corresponsal de la emisora en París, Patiño, que dijo no haber encontrado nada parecido al respecto en la prensa francesa; más bien todo lo contrario: comentarios elogiosos. Muy vulgar, por cierto, lo de las declaraciones; muy vulgar.

Yo, intrigada, he buscado la edición de L'Equipe de ayer. No veo más que comentarios elogiosos al juego de la selección española. Nada de caquita, que sólo estaba en la boca del mencionado locutor.

Todos tenemos noticias de escándalos periodísticos: El de aquel periodista -Jayson Blair- del diario The New York Times que inventó, plagió y escribió notas informativas fechadas en lugares en los que nunca estuvo (fingiendo que había estado). Si miramos por nuestro particular patio de vecinos tenemos también los casos -del mundo del colorín- de las truculentas invenciones sobre la hija de Albano y Romina Power, sobre enfermedades gravísimas de Miguel Bosé, Amparo Muñoz, Alejandro Sanz, de romances sonadísimos de expresidentes del gobierno... y, ya que se habla de caquita, tenemos a esos personajes, los montajistas, que acuerdan con un paparazzi un vídeo o una foto con noticia escandalosa para hacer caja cuando el scoop aparezca en los papeles o en la televisión... Pero el mundo del colorín es lo que tiene: prensa del corazón o prensa rosa son eufemismos que, con frecuencia, vienen a definir a lo que sólo es algarabía con fuerte halitosis y colmillos retorcidos.

Hoy, el mismo profesional del mismo espacio deportivo de la SER, se ha referido de forma muy ofensiva a MediaPro a propósito de la TDT de pago(estos amiguitos del presidente). Me pregunto cuáles de las recientes críticas de PRISA hacia el gobierno de Zapatero están sustentadas en la profesionalidad periodística y cuáles tienen origen en otras causas; el beneficio de la empresa, por ejemplo.

Conste que el que empezó diciendo caquita fue otro, no yo.

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